La tragedia que se vive en la Franja de Gaza fue plasmada con una profundidad especial en un filme basado en un hecho real, que no tuvo circulación en las salas comerciales de Tucumán, pese a que fue nominado al Oscar a mejor producción internacional y de que ganó el León de Plata en el festival de Venecia.
“La voz de Hind Rajab” se centra en el caso de la protagonista que le dio su nombre al filme: una niña palestina de seis años que quedó atrapada en un automóvil tras un ataque militar israelí mientras huía con su familia. Durante horas, es la única sobreviviente y está comunicada por celular con la Media Luna Roja Palestina, que intenta mantenerla calmada mientras se coordina un rescate en medio del conflicto. Los equipos sanitarios enviados al lugar recibieron también disparos (murieron dos paramédicos) y no pudieron llegar con Hind, quien terminó falleciendo.
El relato cinematográfico está basado en la llamada de la niña al servicio asistencial, que se reproduce íntegramente mientras la acción en pantalla transcurre en las oficinas del centro de emergencias. Sus palabras ofician de eje narrativo y de testimonio al mismo tiempo.
“Esta película no es una opinión ni una fantasía. Está anclada en la verdad, posee el peso de todo un pueblo. Su voz es la de cada hija e hijo con derecho a vivir, a soñar, a existir con dignidad, pero todo esto les ha sido robado ante las miradas imperturbables”, afirmó la actriz Saja Kilani, protagonista de la película dirigida por la tunecina Kaouther Ben Hania.
La semana pasada, la realización se proyectó en el cineclub La Vecindad, y esta tarde, desde las 19, podrá ser vista en la sala Hynes O’Connor del Ente Cultural (San Martín 251), con entrada libre y debate posterior en una función organizada por el grupo Tucumán por Palestina, que se propone “visibilizar la historia y la realidad del pueblo palestino y abrir espacios de reflexión, memoria y diálogo colectivo”.
Hilo conductor
“La voz de Hind atraviesa la película como un hilo conductor de la trama. Es un docudrama que permite mantener vigente su reclamo, porque interpela el inconsciente colectivo de la humanidad ante el genocidio cometido en Palestina, transmitido en directo por los medios de comunicación”, señalan las referentes locales del movimiento, Patricia Nacusse y María Rosa Castro.
Las dirigentes reivindican su espacio como “un grupo en el que coexistimos distintas personas con sentimientos comunes como la sensibilidad social y la filantropía”, pero advierten: “no nos resulta fácil persuadir las consciencias de los tucumanos, que actualmente están cooptadas mayoritariamente por la información tergiversada y el adoctrinamiento”. Acerca de la evolución histórica de los acontecimientos, señalan que hay una continuidad de hechos “desde 1948, cuando la ocupación israelí dejó miles de muertos y exiliados, hasta la actualidad, cuando los asesinatos superan las 72.000 personas, incluyendo 22.000 niños y 40.000 huérfanos”.
La guerra en Gaza no cesa y hay muertos todos los días“El arte, en general y en especial el audiovisual, trasciende mundialmente porque interpela al público más que los fríos datos y las estadísticas, sobre todo porque se dramatiza un hecho real. Nos sentimos alentados cuando figuras reconocidas en todo el mundo ponen en palabras el reclamo por la libertad, la paz y el respeto de los derechos del pueblo palestino”, agregan, en referencia a los planteos públicos de artistas en la ceremonia del Oscar, como Javier Bardem.
“En estos momentos, en que la República de Irán resiste la invasión de Israel y de Estados Unidos, en Gaza y en Cisjordania se sufren cotidianamente bombardeos, incendios, fusilamientos, secuestros, hambruna y sed. A pesar de esta deshumanización, seguimos apostando por una Palestina en paz y libre. El gobierno nacional se asume sionista y acusa a los palestinos de antisemitas, mientras que en la ciudadanía que las opiniones están repartidas”, concluyen.